Si, el Presidente y su grupo
se salieron con la suya. La designación de Enrique Ochoa Reza, responde a los
intereses del primer priista del país. El ex director de CFE quien por cierto
tiene un curriculum envidiable, es y será el responsable de encabezar una nueva
etapa en el partido más grande de México. Habrá quien diga que Ochoa es una
pésima decisión, los Beltronistas deben de estar encabezando estos
pensamientos, pero ¿Ya se les olvido quien manda en el PRI cuando el ejecutivo
es tricolor? ¿Esperaban otro perfil ajeno al Presidente de la República? Vaya,
habría que ser ingenuo para no pensar que el Presidente se iba a salir con la
suya. Ojo, no estoy diciendo que sea una mala designación, en lo personal creo
que le viene bien al PRI y al sistema que de bote-pronto intenta ciudadanizar a
los partidos.
Seguro había mejores opciones, más priistas,
algún dinosaurio o algún ex gobernador que ya tenga experiencia en lo electoral
(que es lo que el priista de antaño reclama) “Como Enrique Ochoa, si no ha
ganado nada”, “El que sabe del PRI”. Renovar o morir, es por lo que apostó el
Presidente Peña y su equipo, era importante, era urgente y era necesario un
ciudadano, un tipo ajeno al PRI aunque a los priistas las queme la sangre.
Alguien crítico, que en su mensaje dejó en claro la urgencia de la renovación,
de dejar fuera al PRI de los 70 que había regresado pero la otra ala del PRI se
encargo que eso durara solo un proceso electoral. Es clara una cosa, Enrique
Ochoa no tiene aspiraciones pero tiene una tarea importantísima, que el
candidato Presidencial sea a fin al grupo. El grupo del Presidente hoy está más
fuerte que nunca, aunque piensen lo contrario y su aprobación este por lo
suelos, el es y será el jefe de los priistas hasta el 1 de octubre del 2018,
cuando le tenga que entregar el poder a alguien de su grupo…
Son
las 12 en punto, me tengo que ir.